COVID-19 Habla, el ALD Debe Escuchar

La comunidad de antilavado de dinero (ALD) se puso rápidamente al corriente de los fraudes, estafas y planes que los delincuentes descubrieron para explotar durante la crisis del COVID-19. Casi todos los sectores, públicos y privados, se apresuraron a adaptar sus programas de capacitación y concientización. Si bien es natural sentir repugnancia y asco por los sinvergüenzas que tratan de aprovechar de esta cirisi, no deje que eso lo distraiga de los atributos positivos que esta interrupción del virus puede proporcionar potencialmente a la comunidad del ALD. ¡Sí, hay un resquicio de esperanza! Esta puede ser una oportunidad única para aclarar muchas partes del panorama de la lucha que hace el ALD.

Así como los cierres, el distanciamiento social y las medidas para contrarrestar la propagación del virus han perturbado los negocios legítimos, estas medidas hicieron lo mismo, y tal vez más, para los ilícitos. Con los cierres de casinos, restaurantes, salones de belleza y la plétora de otros negocios comúnmente usados por los lavadores de dinero, la forma en que estos lugares capean el temporal puede proporcionar fácilmente indicadores y comportamientos que ayudan a separar lo legítimo de lo ilegítimo. Los negocios y sujetos con ingresos y otras actividades financieras que eran ilícitos ahora variarán ampliamente de los legítimos luchando dentro de un entorno financiero que cambió.

Para identificar estas anomalías, la comunidad de ALD necesitará adaptar y ajustar algunos análisis. Mientras que el público debate abiertamente la «nueva normalidad» después de la crisis inicial, la comunidad de ALD también necesitará establecer una nueva normalidad, una respuesta al virus creada para los negocios y las actividades financieras. Las empresas que eran fachadas, que se basaban en el comercio o en el lavado de dinero de terceros, probablemente exhibirán en un futuro próximo actividades e indicadores que son identificablemente diferentes de sus homólogos legítimos. Probablemente los más observables serán los bares, restaurantes y las discotecas. Si los ingresos en la mayoría de los restaurantes están cayendo por dos dígitos debido al entorno actual del COVID-19, sería ciertamente sospechoso que alguno siguiera obteniendo beneficios.

El análisis micro transaccional probablemente producirá resultados de macro investigación. No olvide que, aunque el lavado de dinero puede ocurrir en un ambiente de negocios abierto, una investigación exitosa eventualmente se reducirá a los comportamientos de los individuos. Las conductas individuales tenderán a destacar por la respuesta del COVID-19. Considere los mensajeros de dinero—ahora se destacarían debido a la caída extrema de los viajes aéreos. Incluso conducir entre estados puede ahora atraer una atención innecesaria de las agencias de control legal. Los investigadores necesitan anticipar las alternativas a las que estos individuos pueden recurrir y buscar nuevos indicadores que puedan descubrir lo que realmente están haciendo.

En muchos casos, los lavadores de dinero probablemente tendrán que dejar sus zonas de confort y diseñar planes o esquemas alternativos. Cada alternativa dará lugar a acciones y actividades que potencialmente pueden identificar y exponer más a fondo estos esquemas. Por ejemplo, los mensajeros podrían alternativamente enviar dinero a través de una transferencia bancaria. Haciendo eso, el anonimato y la falta de documentación en cada extremo se verán comprometidos. Para ellos también será necesario un depósito en efectivo del remitente y una retirada del receptor. Así pues, ahora habrá documentación e identificación que llevará a posibles alertas de ALD que no habían existido anteriormente.

Estos sujetos también podrían optar por los envíos de paquetes, pero el uso del correo o de empresas privadas de paquetería tiene sus propios problemas inherentes. Una vez más, los datos de las transacciones, las identidades y las direcciones se documentan donde no lo han hecho en el pasado. Estos cambios de método modifican el esquema ilícito de la lucha contra el lavado de dinero, pero no la intención. Sin embargo, este territorio desconocido para los culpables es un territorio primordial para los investigadores de ALD inteligentes.

Casi todos los esquemas existentes de lavado de dinero y delitos financieros necesitarán acciones alternativas en respuesta a la interrupción de la actividad económica legítima utilizada como fachada. Si la venta de vino y licores es un indicio, es probable que el mercado de drogas ilícitas también haya aumentado. Los lugares tradicionales de reunión y venta de esas transacciones ilícitas tienen que ajustarse, al igual que los restaurantes tuvieron que volver a los servicios de comida para llevar, de entrega a domicilio o de auto-servicio. Tanto el comerciante como el cliente se verán involucrados en actividades y comportamientos fuera de sus normas establecidas. Una vez más, esto crea una oportunidad y una ventaja para las investigaciones.

Además, considere que los traficantes de personas no pueden operar abiertamente en negocios de fachada como salones de masaje con su negocio secundario de prostitución de bar clandestino. ¿Habrá indicadores identificables para exponer cuando el gasto de «albergar» una fuerza de trabajo ilegal supere la falta de ingresos? Mientras que el comercio de narcóticos puede reflejar un aumento en la demanda, el negocio de la prostitución en general probablemente sufrirá una severa caída. Es difícil para estos trabajadores trabajar hasta tarde cuando están trabajando desde casa.

Los mercados ilícitos internacionales son igualmente vulnerables a las perturbaciones. Los envíos internacionales que entran y salen de China serán objeto de un mayor escrutinio para abordar los nuevos problemas de seguridad. Más prioridades en cuanto a lo que se envía y cuándo significa que es más probable que se identifique o intercepte el contrabando. También habrá empresas creadas o comprometidas para apoyar las ganancias y actividades de los diversos esquemas de fraude del COVID-19. Pruebas falsas, medicamentos falsificados, máscaras y varias otras tramas de virus necesitarán esconder las ganancias en este anormal ambiente de negocios.

Mientras que aplanar la curva de COVID-19 es el objetivo del mundo de la salud, esta puede ser una excelente oportunidad para elevar la curva de las actividades identificables de ALD. Analizar los reportes de operaciones sospechosas en el mundo posterior al COVID-19 no creará necesariamente una «nueva normalidad», pero puede ayudar a definir mejor la normalidad que separa mejor las actividades legítimas de las ilegítimas.

Así que no se quite el gorro de pensar sobre el ALD cuando se ponga una mascarilla. COVID-19 hablará sobre el ALD en el futuro inmediato. Sea parte de esa conversación.

Steve Gurdak, CAMS, supervisor, Washington Baltimore HIDTA, Iniciativa Financiera del Norte de Virginia (NVFI), Annandale, VA, USA, sgurdak@wb.hidta.org

Descargo de responsabilidad: los puntos de vista expresados son únicamente los del autor y no representan las opiniones de la W/B HIDTA.

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